domingo, 28 de marzo de 2010

COLEGIO ARENAS - 70 AÑOS DE ENSEÑANZA

En nuestro recorrido por las Alcaravaneras en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, es una referencia histórica obligada el edificio situado en la esquina de la entonces calle Salmerón (hoy Galicia) con Pi y Margall, donde estuvo el Centro docente conocido en sus comienzos como el “Colegio de Don Antonio”, por el nombre de su fundador Don Antonio Ojeda, quien en unión de su esposa Doña Lucía Pérez (ambos maestros que habían pertenecido al magisterio nacional hasta el año 1.936), abrieron sus aulas a la enseñanza en la década de los cuarenta. Sus primeras instalaciones como Colegio privado datan del año 1940. Posteriormente en distintas etapas se levantaron otras plantas del mismo edificio hasta conformar los hoy señalados con los núms. 38 y 40 de Pi y Margall.

Su denominación de Colegio Arenas le vino del hecho de su ubicación pues por la calle Salmerón hasta la iglesia del Pino, y hacia el Poniente hasta la Barriada sólo había dunas de arena que lo aislaban de los edificios existentes en la zona pero que servían de magnifico “patio de recreo” para sus alumnos.
En aquella época el lugar donde se encontraba el Colegio era suburbial entre los barrios obreros de Alcaravaneras, Guanarteme y el Puerto, por lo que su alumnado procedía de una clase de condición social muy humilde y de ínfimas posibilidades económicas, para quienes entonces la enseñanza era prácticamente un lujo al alcance sólo de personas adineradas. Por ello el Colegio Arenas y sus fundadores, compenetrados vocacionalmente con la educación, ejercieron una función importantísima dada la carencia de centros de enseñanza en el sector.
Su labor desde su fundación, tanto en lo que respecta a la enseñanza primaria como a la preparación por enseñanza libre del Bachillerato, la carrera de Comercio, y la enseñanza de adultos (por razón del índice de analfabetismo tan elevado entonces), ha sido altamente ponderada dada la cantidad de relevantes profesionales que estudiaron en el Colegio Arenas, sirviendo de orgullo a esta institución docente haber iniciado su labor en aquella época con escasísimos recursos, cubriendo las verdaderas y urgentes necesidades de entonces.